Revista digital · Infancia

Voces que
dejan huella

Historias de infancia, experiencias y protagonismo infantil

“Cada niño tiene una historia que contar, una voz que expresar y una huella que dejar.”

Elaborada por

Andrea Silvana Flórez Sanguino ID 828402

Lisbeth Alejandra Leal Muñoz ID 826447

Tatiana Milena Vega Mogollón ID 838351

Deisy Geraldyne Rincón Beltrán ID 829000

Licenciatura en Educación Infantil · Corporación Universitaria Minuto de Dios

Prácticas Profundización III · NRC: 65-84709

MG. Yanet Sierra

CÚCUTA, 2026

Sección 1

Huellas de infancia: historias que cobran vida

“Escuchar la voz de la infancia es reconocer que cada niño tiene una historia, una mirada y una huella que dejar en el mundo.” — inspirada en el enfoque de los cien lenguajes de Loris Malaguzzi.

Video · Un desfile para recordar

Un desfile para recordar

“El desarrollo del niño se encuentra estrechamente relacionado con las experiencias sociales y culturales que vive en interacción con los demás.” — Lev Vygotsky

“Entre risas, colores y amistad, también construimos nuestra historia.”

Un día de juegos, un desfile, una amistad o una celebración pueden convertirse en parte de nuestra memoria. Por eso, cada niño construye historia mientras vive, participa y se relaciona con los demás.

Niños con máscaras de animales
Foto · Máscaras de animales

Cuando los cuentos cobran vida

“Cuando los cuentos cobran vida, los niños encuentran nuevas formas de contar y construir sus propias historias.”

Los cuentos clásicos forman parte de una tradición cultural que ha sido transmitida entre generaciones. Al acercarse a ellos, los niños entran en contacto con una parte de la memoria cultural; pero cuando los representan, los reinterpretan o imaginan nuevos finales, también aportan sus propias voces.

Desde la perspectiva de Jerome Bruner (1997), las narraciones permiten a las personas construir una versión de sí mismas y otorgar significado a sus experiencias dentro de una cultura. Por ello, cuando los niños cuentan, representan o reinterpretan historias, no solamente desarrollan habilidades comunicativas, sino que también construyen sentidos sobre quiénes son y sobre el mundo que los rodea.

“Cuando los niños cuentan, representan y transforman historias, también encuentran maneras de contar quiénes son y de dejar huella en su propia historia.”

Video · Bailando en las interclases

Bailando en las interclases

“Cada movimiento, cada sonrisa y cada encuentro también deja una huella en nuestra historia escolar.”

Para Jerome Bruner, las personas construyen significados sobre sus experiencias dentro de una cultura. En este sentido, las experiencias compartidas en la escuela pueden convertirse en parte de las narraciones mediante las cuales los niños comprenden y construyen su propia historia.

El protagonismo se evidencia cuando los niños participan de manera activa en una experiencia artística, utilizan su cuerpo como medio de expresión y comparten con otros la construcción de una presentación. Su participación les permite ocupar un lugar visible dentro de la vida escolar y reconocer que sus acciones también aportan a la construcción de experiencias colectivas.

Niños sentados compartiendo una comida
Foto · Compartir juntos

Aprender a cuidarnos

Los niños construyen su historia a partir de las experiencias que viven en diferentes contextos. En esta actividad, participan en una experiencia educativa relacionada con el cuidado de sí mismos, interactúan con sus compañeros y construyen recuerdos colectivos que forman parte de su vida escolar.

El protagonismo se evidencia al permitir que los niños participen activamente en una experiencia relacionada con su bienestar, expresen sus preferencias, compartan con otros y relacionen el aprendizaje con situaciones de su vida cotidiana.

“Aprender a cuidarnos también es construir una historia de bienestar junto a los demás.”

De acuerdo con UNICEF Colombia, la escuela constituye un escenario importante para promover estilos de vida saludable, donde niños, niñas, docentes y familias pueden fortalecer conocimientos y prácticas relacionadas con la alimentación saludable, la actividad física y la higiene (UNICEF Colombia, s. f.).
Niños jugando a los encostalados
Foto · Juegos tradicionales: los encostalados

Juegos que siguen vivos

Los niños no son únicamente quienes reciben una tradición cultural; también pueden transformarla. Cuando participan en un juego tradicional, aportan sus propias formas de jugar, sus emociones, sus relaciones y sus recuerdos. De esta manera, se convierten en participantes activos de una historia cultural que continúa construyéndose.

Esta experiencia nos recuerda que dar protagonismo a los niños también significa permitirles jugar, explorar, participar y relacionarse con su cultura. El juego se convierte así en un lenguaje mediante el cual los niños expresan quiénes son y construyen vínculos con los demás.

La perspectiva de Francesco Tonucci permite reconocer el juego como una experiencia fundamental de la infancia y defender la necesidad de ofrecer a los niños espacios donde puedan jugar, experimentar y participar activamente en su entorno.

Los juegos tradicionales permiten establecer un vínculo entre pasado y presente. Los niños reciben una práctica cultural que ha sido transmitida entre generaciones, pero al jugarla desde su propia experiencia también contribuyen a mantenerla viva y darle nuevos significados.

“Cuando jugamos como lo hicieron otras generaciones, nuestra historia continúa y cobra nuevos significados.”

Dibujo del primer día de clases
🎧 Escucha su voz

Mi primer día de clases: una historia que merece ser contada

Este dibujo adquiere un significado especial porque permite que la niña sea quien cuente su propia historia; no es un adulto quien interpreta lo que ocurrió en su primer día de clases, es ella misma quien recupera ese recuerdo, identifica a las personas significativas que la acompañaron y expresa las emociones que experimentó.

Bruner (1997) plantea que las personas construyen una versión de sí mismas mediante las narraciones con las que organizan y dan significado a sus experiencias.

La niña se reconoce como sujeto histórico porque recupera una experiencia de su pasado, identifica a las personas que hicieron parte de ella, expresa las emociones que experimentó y comparte su propia interpretación de ese acontecimiento.

“Mi historia comienza con quienes me acompañaron, los amigos que encontré y la alegría de descubrir un nuevo lugar.”

Sección 2

Aventuras y vínculos en familia

Video · Una aventura que quiero contar

Una aventura que quiero contar

Escuchar a los niños contar sus experiencias nos permite acercarnos a su manera particular de comprender y representar el mundo. Sus relatos cotidianos contienen recuerdos, emociones, personas significativas y aprendizajes que muchas veces no aparecen en las actividades escolares tradicionales.

“Cuando un niño cuenta lo que ha vivido, su voz convierte una experiencia cotidiana en parte de su historia.”

Fotos · Un paseo al zoológico

Mirar las fotografías desde la voz de la infancia

Esta experiencia nos permite reconocer a los niños como sujetos históricos, porque existe una relación entre su pasado, su presente y la manera en que interpreta lo vivido.

Así comprendemos que la historia también se encuentra en los acontecimientos cotidianos: en un paseo familiar, en un descubrimiento, en una fotografía y en los recuerdos que conservamos de nuestra infancia.

Las experiencias familiares constituyen escenarios donde los niños conocen el mundo, establecen vínculos afectivos y construyen recuerdos.

“Algunas fotografías guardan mucho más que una imagen: guardan momentos que forman parte de nuestra historia.”

Dibujo de fondo negro de una niña
🎧 Escucha su voz

Cuando tuve miedo, busqué compañía

Este dibujo representa una experiencia que la niña recuerda con claridad: un momento en el que se fue la luz de su casa, quedó a oscuras y sintió miedo al encontrarse sola. A través de su dibujo y de su voz, la niña logra expresar lo que sintió durante aquella situación. Cuenta que tuvo mucho miedo y que decidió ir a buscar a su hermana. Su relato nos permite reconocer que los niños también necesitan espacios para comunicar aquellas experiencias que les generan temor, inseguridad o preocupación.

Esta experiencia se relaciona con el reconocimiento de la niña como sujeto histórico, porque ella recupera un acontecimiento de su pasado, expresa cómo lo vivió y construye un relato desde su propia perspectiva.

Esto nos permite comprender que reconocer a los niños como sujetos históricos implica valorar sus experiencias cotidianas, incluso aquellas que pueden parecer pequeñas o pasajeras desde la mirada adulta.

“Mi voz también cuenta las experiencias que me hicieron sentir, pensar y buscar a quienes me acompañan.”

Las narraciones permiten organizar las experiencias y construir significados sobre aquello que vivimos (Bruner, 1997).

Mano de la niña en urgencias
🎧 Escucha su voz

Sentirse cuidada

Esta fotografía recoge un momento significativo en la vida de una niña: una visita a urgencias médicas acompañada por su mamá. Aunque se trata de una situación relacionada con un momento de malestar, el relato de la niña nos permite descubrir algo que para ella tiene un significado especial: sentirse cuidada y acompañada por su mamá.

Esta experiencia reconoce a la niña como sujeto histórico y protagonista de su propio relato al permitirle recuperar un acontecimiento de su vida y expresar el significado que tuvo para ella. Lejos de ser una espectadora pasiva, la niña recuerda, identifica a personas significativas, valora las acciones de cuidado y comunica sus sentimientos desde su propia voz, demostrando cómo la historia de la infancia se construye día a día a través de las experiencias cotidianas y los vínculos afectivos que marcan su vida.

“Para mí, cuidar también es preparar algo rico, acompañar y dar mucho amor.”

Mamá e hija haciendo ejercicio
🎧 Escucha su voz

Una historia contada desde el amor

Estas palabras nos permiten comprender que las experiencias cotidianas compartidas entre madres, padres y niños pueden convertirse en recuerdos significativos. Un momento de ejercicio, un juego, una conversación o simplemente compartir tiempo juntos pueden dejar huellas que acompañan a los niños en su proceso de crecimiento.

La historia de la niña está construida a partir de experiencias concretas y de relaciones significativas que hacen parte de su trayectoria de vida.

La fotografía conserva un momento del presente, mientras que las palabras de la mamá expresan un deseo hacia el futuro: que la niña recuerde siempre ese vínculo y ese sentimiento de seguridad. Así, una experiencia cotidiana se convierte en una pequeña huella de su historia personal y familiar.

“Somos un equipo, y quiero que siempre recuerdes que eres amada, que estás segura y que nuestro amor deja una huella para siempre.”

Para cerrar

El valor de escuchar sus historias

Ilustración animada de cierre
Una imagen para recordar

Esta revista digital trasciende la recopilación de imágenes y relatos; es una ventana abierta a la forma en que la infancia habita, siente e interpreta el mundo; al dar espacio a sus voces, ser testigos de sus recuerdos y contemplar su capacidad de asombro tanto en la escuela como en familia, reafirmamos con el corazón que los niños no son meros espectadores del mañana, sino verdaderos sujetos históricos del presente.

Como futuras maestras, esta experiencia nos marca profundamente y reafirma el sentido de nuestra vocación; entendemos que educar implica abrir escenarios de participación real, donde las ideas y vivencias de los niños sean escuchadas con absoluto respeto y valoradas como auténtico conocimiento.

Comprender que la historia personal y social de cada niño se teje en los pequeños detalles de todos los días: en la risa compartida, el juego transformador, la ternura recibida y las emociones expresadas sin filtro.

Asumir el compromiso de guiarnos siempre por una escucha atenta y amorosa, asegurándonos de que en nuestras aulas cada niño sea el verdadero protagonista de su aprendizaje y de su propia historia de vida.

“Cada niño tiene una historia que contar, muchas formas de expresarla y una voz que merece ser escuchada. Cuando reconocemos sus experiencias, sus emociones, sus recuerdos y sus sueños, comprendemos que no solo están viviendo la historia: también son protagonistas en su construcción.”

Inspirada en el pensamiento de Loris Malaguzzi sobre los múltiples lenguajes de la infancia.

“Agradecemos a cada niño y niña que nos confió un pedazo de su universo, enseñándonos que recordar, sentir y contar es la forma más pura y hermosa de hacer historia. Nos llevamos sus voces como el faro que guiará para siempre nuestra labor docente.”

— Futuras Educadoras

Fuentes

Referencias

  1. Bruner, J. (1997). La educación, puerta de la cultura (F. Díaz, Trad.). Visor.
  2. Malaguzzi, L. (1998). Historia, ideas y filosofía básica: Una entrevista con Loris Malaguzzi. En C. P. Edwards, L. Gandini y G. Forman (Eds.), Los cien lenguajes de los niños: El enfoque de Reggio Emilia — Reflexiones avanzadas (2.ª ed., pp. 49–198). Ablex Publishing Corporation.
  3. Tonucci, F. (2004). La ciudad de los niños: Un modo nuevo de pensar la ciudad (M. Merlino, Trad.). Fundación Germán Sánchez Ruipérez.
  4. UNICEF Colombia. (s. f.). La niñez participa. UNICEF.
  5. Bruner, J. (2006). Actos de significado: Más allá de la revolución cognitiva. Alianza Editorial.